lunes, 8 de septiembre de 2014
lunes, 1 de septiembre de 2014
VI
esta
tarde he caminado sobre mi propio vacío,
esa
tierra ignota de socavones bajo mis pies.
he
visto cómo se transformaba en charco de agua turbia,
he
visto cómo los huracanes no lograban desbordarlo.
aún
puedo sumergir mi mano en él, coloso de hielo;
aún
logro verme bañada en brea entre sus posos.
y
sin embargo me desperezo de sed hacia el cielo,
y
sin embargo ruego, rezo, suplico la tempestad.
el
hueco ya no suena hueco,
el
hueco ya no puede ser mi vacío,
no
puedo llorarlo,
no
podré rellenarlo.
me
veo reflejada en su insondable oscuridad,
me
veo implorando al cielo, cráter abajo.
la
lluvia que jura desbordarme rebota en el hielo de la superficie,
la
lluvia, cada vez más fina para mi océano polar,
esa
región silenciosa, desierta y sorda,
esta
cárcel en la que escondo la cara en mis alas de hierro.
lunes, 18 de agosto de 2014
IV
«Sí, poeta : el amor y el dolor son tu reino.
Carne mortal la tuya, que, arrebatada por el espíritu,
arde en la noche o se eleva en el mediodía poderoso,
inmensa lengua profética que lamiendo los cielos
ilumina palabras que dan muerte a los hombres. »
Vicente Aleixandre
Nunca he querido más que hoy arrancar todas las flores de tu espalda.
Robarte las tijeras, la pluma y la voz,
arrancarte del cuerpo el quizás
(o arrancármelo a mí).
Ahogarte pero no como antes;
mientras el mediodía aún me sepa a pólvora
no podré perdonar.
Callarte y encadenarte,
encerrar tus palabras tóxicas en el pecho de un águila.
Mira mis manos sucias de tierra.
Nunca he querido más que hoy arrancar todas las flores de tu espalda.
domingo, 17 de agosto de 2014
Que no te mientan. (Que no te mientas)
Sí te pudres. Sí. Ya has traspasado la barrera y cuatro leones te dan mordiscos y no has querido evitarlo. Estaba en tu mano y lo dejaste caer, y ahora.
Deja de lamentarte si estás encogida en el rincón, si te aprietas el vientre con las manos y tus ojos se pierden en las malditas estrellas que ya no parecen tan cerca, ¿verdad?, porque es tu culpa. Tu culpa. Te mintieron y dijeron que el calor destierra al frío. Te mentiste y les creíste.
Y sí te pudres. Piénsalo mientras ves cómo acecha la siguiente fiera, que danza a tu alrededor pensando en si sabrás a carroña. Mientras te incendias los pies para ver si vuelves a llegar al firmamento envuelta en chispas. Sí te pudres, y tu sombra te observa con la cabeza gacha.
lunes, 4 de agosto de 2014
Manifiesto una bandada, un no-olvido, otra colisión incorpórea.
Hay días que hacen resucitar a los pájaros muertos y te alegras. Después de la agonía, la lucha por matarlos, después de todo eso no puedes evitar una sonrisa que se te escapa de las comisuras, que te tiembla en los labios. Tus pájaros, tuyos. Sientes sus alas cosquilleándote por dentro de la piel. Los oyes piando, graznándote; su pico de acero y terciopelo tallando en ti belleza que ofrecer al mundo. Sin ellos eras un interior vacío, sin poemas ni estatuas. Nunca estuviste más muerto que entonces. Jamás nada podrá compararse a aquellos días, cuando el dolor te llenó de pájaros.
miércoles, 9 de julio de 2014
Sé que a veces escribo sólo por si puedes verlo, aunque sea en papel arrugado, a oscuras, con letra ilegible. Sé que lo hago, y sé que te busco en las noches, en lo más profundo de la madriguera de las estrellas. Y retuerzo entre los dedos esa no despedida, ese nudo de telarañas que me tragué y nunca pude escupir sin sangre. Sé que tengo tanto miedo a tus manos y sus grilletes como al vaho del próximo invierno. Lo sé y a veces no me importa tanto. Aún te intuyo agonizante al otro lado del río, fotografiando las hormigas que reptan bajo el puente de hierro. Y veo cómo dentro te hierven el caos y la locura, y sé que jamás volveré a sumergirme en ellos.
Sé cómo suena tu altiva carcajada. Se parece un poco a tus besos.
Sé cómo suena tu altiva carcajada. Se parece un poco a tus besos.
sábado, 28 de junio de 2014
A (des)tiempo
"—A veces creo que el veneno ya se ha diluido en la sangre. Simplemente ya estás muerta. Es cuestión de tiempo que te des cuenta, y para entonces sólo podrás reír por no haberlo sabido antes. Tracerías negras en el interior de las muñecas, por todas esas veces que te brillaban las venas. Felicidad tan frágil, tanto.
No tiene sentido seguir esperando que se arregle, porque ya se ha terminado. Sólo queda tiempo. Sólo tiempo. En algún lugar del tiempo ya estoy muerta. Y dicen que el tiempo tiene un valor incalculable, pero, ¿sabes?, el tiempo no va a salvarme a mí. "
No tiene sentido seguir esperando que se arregle, porque ya se ha terminado. Sólo queda tiempo. Sólo tiempo. En algún lugar del tiempo ya estoy muerta. Y dicen que el tiempo tiene un valor incalculable, pero, ¿sabes?, el tiempo no va a salvarme a mí. "
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